Las vacaciones… Tiempo para alejarse de lo cotidiano y reflexionar sobre ello, aquello y demás que a uno le quede pendiente…
En este caso, he resuelto editar un libro de poesía definitivamente antes de fin de año. Ya he concretado la selección primera, que es básicamente bajar de los backups toda poesía que haya escrito desde que tengo la posibilidad de escribir y conservarlo. El hecho me ha demorado un gran rato.
Lo más significativo del proyecto, es el rencuentro ante mis escritos, todos olvidados sin descaro al momento de hacer clic en guardar, desde hacía mucho tiempo acostumbrada.
Pero aquí estamos, recorriendo tiempos, realidades y abstracciones que me han llevado a serlas escritas.
Lo que sigue es seleccionar por etapas, aunque algunas ya es seguro estén en la selección final por obvias razones de haber sido antes publicadas por algún medio.
Me es imposible editar. Sé que no sería íntegra la esencia del momento y el sentir que me ha llevado a poner cada palabra en su lugar y tal manera, pero quisiera hacer un libro de calidad como también de integridad personal, cual va evolucionando minuto a minuto, y retroceder en el tiempo a veces es confuso e incómodo.
Seguirémos con esto, y muchas cosas más…










